¿Dónde nos tomamos algo hoy?
Hay servicios que son fáciles de identificar como esenciales: la escuela, el consultorio médico o la farmacia. Sin embargo, en los pequeños municipios existe otro espacio que, aunque muchas veces pasa desapercibido, resulta imprescindible para mantener la vida social: el bar.
El objetivo de este proceso no era únicamente elaborar un listado de establecimientos, sino comprender cuáles son sus necesidades, las dificultades a las que se enfrentan y las oportunidades que existen para garantizar su continuidad.
Durante el camino, hemos aprendido mucho y sobre todo hemos visto de primera mano cual es la situación de estos servicios.
Para ello, en un primer momento, se realizaron entrevistas y cuestionarios dirigidos a ayuntamientos y personas gestoras, analizando aspectos como el modelo de gestión, la viabilidad económica, la situación de los contratos, las necesidades de formación o el papel que desempeñan estos espacios dentro de la comunidad.
Este trabajo permitió obtener una radiografía muy precisa de la situación de los bares en nuestro territorio.
A partir de ese diagnóstico comenzaron a ponerse en marcha diferentes actuaciones. Una de ellas ha sido la organización de las Quedadas de los Jueves, encuentros itinerantes celebrados en distintos municipios donde los bares se han convertido en lugares de participación ciudadana, reflexión y convivencia. Estas reuniones han demostrado que estos establecimientos pueden ser mucho más que un negocio hostelero: son espacios donde nacen ideas, se fortalecen las relaciones vecinales y se generan nuevas iniciativas para mejorar nuestros pueblos.
En una última fase, se ha impulsado formación específica para personas gestoras de bares sociales y se ha trabajado en nuevas herramientas que ayuden a aumentar su visibilidad y atraer visitantes. En total 57 bares han recibido formación en sus propios locales y se ha actualizado el banco fotográfico de los mismos.
Fruto de ese esfuerzo nace ahora la Guía de Bares Sociales de ADRI Jiloca Gallocanta, un recurso que permite descubrir estos establecimientos, conocer los servicios que ofrecen y facilitar que vecinos y visitantes los incorporen a sus rutas por el territorio.
Cada uno de estos bares representa mucho más que un lugar donde tomar un café o comer. En muchos municipios son el único punto de encuentro diario, el lugar donde se recibe a quien llega por primera vez, donde se celebran reuniones, actividades culturales o fiestas populares, y donde se combate la soledad que afecta especialmente a las zonas rurales.
Sin duda son el servicio estrella de nuestros pueblos, y muchos ayuntamientos luchan por no perderlo.
Con este trabajo, ADRI Jiloca Gallocanta reafirma su compromiso con el desarrollo rural desde una perspectiva integral.
Porque fijar población también significa cuidar los espacios que hacen posible la convivencia, fortalecer los servicios de proximidad y apoyar a quienes cada día mantienen abiertos estos establecimientos, contribuyendo a que nuestros pueblos sigan siendo lugares vivos.
La nueva guía pretende ser una herramienta útil para vecinos, visitantes y turistas, pero también un reconocimiento al esfuerzo de todas las personas que gestionan estos bares y de los ayuntamientos que trabajan para mantenerlos abiertos.
Porque el bar es lo último que se cierra, y el objetivo es que todos sigan abiertos.
